Modelo o plan de intervención en el Trabajo Social

Modelo de intervención

El Programa especializado de intervención familiar (PEIF) es definido como un programa especializado dirigido a la preservación familiar y a la capacitación y autonomía de padres/madres en el rol parental. Está concebido como un recurso de ayuda al padre y a la madre para ser más eficaces en sus interacciones con el niño/a, en situaciones de alto riesgo para el menor. Esta intervención se realiza a través de los educadores familiares a los que definimos como “agentes de cambio en la familia”. Las características básicas del Programa especializado de intervención familiar, que la Dirección General de Familia desarrolla actualmente, se concretan en: • Intervención en todas las tipologías de maltrato/abandono infantil y con casos de alto riesgo. • Aplicación del programa siempre desde el domicilio familiar. • Enfoque sistémico como modelo teórico principal de análisis e interpretación. • Estar centrado en las familias y focalizado en los menores. • Basarse en la figura profesional de los/as educadores/as familiares. • Dotarse de un contenido básicamente educativo (centrado en la enseñanza de habilidades) y de apoyo al conjunto de la familia, incluyendo padres e hijos/as. • Ser flexible y no tener límite preestablecido en su duración (aspecto que se valora en las supervisiones del caso, dependiendo de su evolución). • Llevar un registro exhaustivo de las actividades de los educadores/as. • Flexible en la frecuencia (diaria, semanal o mensual) de intervención, dependiendo de la tipología del caso y del momento de la intervención en que nos encontremos. • Enfocarse desde un trabajo en red y en coordinación con los distintos servicios de interés (servicios sociales de base, salud mental, centros de salud, colegios, centros de actividades culturales, etc.)

Funciones y áreas de intervención Funciones

• Establecer una relación de confianza con los padres/madres. • Informar a los padres/madres para que aprendan a responder y manejar adecuadamente la conducta de sus hijos/as. • Orientar a los padres/madres a mantener adecuadas expectativas con respecto a sus hijos/as. • Asistir a los padres/madres en el manejo adecuado de la economía familiar. • Motivar a los padres/madres para que se impliquen en actividades dirigidas a obtener e instaurar sistemas estables de apoyo. Áreas de intervención El Programa especializado de intervención familiar (PEIF) abarcará, de acuerdo con los objetivos planteados, las siguientes áreas de trabajo: 31 PEIF 1. Integración social de la familia: • Contacto con recursos sociales. • Dinámica de relaciones de los miembros de la familia. • Red de apoyo social de la familia. • Entrenamiento en habilidades sociales. 2. Educación para la salud: • Salud. • Nutrición. • Higiene. • Sexualidad y planificación familiar. 3. Actitudes y habilidades educativas: • Desarrollo infantil. • Características y situación de sus hijos/as. • Adquisición de hábitos de autonomía. • Entrenamiento en técnicas de autocontrol. • Entrenamiento en técnicas de resolución de problemas. 4. Integración escolar de los niños/as: • Control sobre la asistencia diaria al centro escolar. • Adquisición de hábitos de estudio. 5. Organización y economía familiar. • Conseguir estabilidad en los ingresos económicos. • Adquirir habilidades para la correcta administración de la casa y del dinero.

Intervención del PEIF

La intervención del PEIF comienza con un: 1. Periodo de vinculación y observación (que comprende aproximadamente las cuatro/ocho primeras semanas). Durante este período el educador/a, además de comenzar con la intervención, realiza un exhaustivo proceso de observación encaminado a contrastar las informaciones y datos que se poseen del caso: • Inicia un proceso de acercamiento a la vida familiar y sus interrelaciones; se entrevista con los responsables, tutores, profesores de apoyo, del proceso escolar del menor; llega a conocer, reconocer y contrastar la información con el resto de profesionales que intervienen en el caso (trabajadores sociales, psicólogos…) • Determina los objetivos concretos a conseguir, las actividades a realizar y propone el horario/horas de intervención que se considere oportuno. Posteriormente el supervisor/a de caso del PEIF remitirá al responsable técnico de caso un informe que recoja: PEIF 40 • La información nueva recabada en ese período. • La respuesta de la familia ante la intervención. • La propuesta sobre los objetivos específicos a abordar por el PEIF y su secuenciación. • La necesidad de emplear recursos tanto propios como ajenos al PEIF, en los meses siguientes y su intensidad. El responsable técnico de caso valorará las propuestas del PEIF en cuanto a objetivos y recursos, dándoles su aprobación o proponiendo las modificaciones oportunas al supervisor/a de caso. 2. Proceso de seguimiento del caso El/la educador/a entrega al supervisor del programa las fichas de diario de su cuaderno de seguimiento cada semana y mensualmente la hoja de seguimiento del caso, donde se valora la evolución de los objetivos marcados. La información en ellas recogida es tratada con todo el rigor y la confidencialidad que exige, así como ordenada y transcrita informáticamente y canalizada en bloques mensuales a: 1º.- Psicólogo/a responsable del caso 2º.- La DGF. De esta forma DGF, PEIF y educador/a trabajan sobre la misma información y sobre el mismo soporte. Esta información consiste en una descripción detallada de: – Horarios y días de intervención. – Actividad realizada /por quién /dónde. – Incidencias. – Observaciones. – Seguimiento. – Grado de consecución de objetivos. – Recursos empleados.

Valoración

Se somete cada caso a examen y se toman las decisiones oportunas, decisiones que pueden afectar, y de hecho afectan, desde el horario de la intervención, a las actividades para realizar, los objetivos a conseguir, el/la educador/a adecuado al caso, etc. Se revisan los objetivos de los que se parte al iniciar el caso. Se describe la evolución a lo largo de la intervención concretando qué objetivos se han cubierto, en qué momento, cómo están el resto de los objetivos y cuáles se van introduciendo a lo largo del tiempo. Se finaliza haciendo una propuesta de trabajo para la continuación en unos casos o el fin de la intervención en otros.

Conclusiones

El vínculo afectivo parece suficiente y positivo, La trayectoria de vida de ambos padres, sus características personales y su estilo de vida, así como su juventud hacen prever una limitación importante en el ejercicio de responsabilidades parentales, El deseo y la voluntad de la madre de seguir haciéndose cargo de los niños, así como su actitud de nutrirse en aquellos consejos e indicaciones que se le den respecto al cuidado y la atención de sus hijos, La voluntad de aceptación de la intervención educativa por parte de la madre, Se considera necesario incorporar a esta familia al Programa especializado de intervención familiar.

recomendaciones

Se expondrán dificultades personales y por parte del grupo se aportarán soluciones para la superación de las mismas. Así mismo se informará sobre la planificación del próximo mes, detallando qué, cómo, cuándo, dónde y con quién se va a realizar la intervención.

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